GOURMET
EXPERIENCE CALLAO
El
Corte Inglés. Plaza de Callao, 2; 9ª
planta (Centro).
http://aptcsupermercado.elcorteingles.es/gourmet-experience/granvia
91
- 379 80 00
La
última planta de El Corte Inglés de la calle Preciados fue siempre un punto
habitual de encuentro para quienes apreciábamos sus exposiciones temáticas
dedicadas al público infantil y juvenil. Pese a la estrechez de su espacio, los
responsables del centro comercial siempre se las ingeniaron bien para dotar al
entorno de un encanto especial.
Si
entonces la visita era una opción comercial más -a veces con la excusa de una
muestra o exhibición-, la transformación de su cafetería en espacio gourmet ha
convertido el lugar en uno de sitios que es obligado conocer en la ciudad. El
gran atractivo de la instalación es su mirador, convertido ya en un punto clave
para el conocimiento de Madrid desde las alturas.
Los
turistas fueron los primeros en descubrirlo y valorarlo, pero poco a poco los
madrileños de a pie se han incorporado a esta privilegiada atalaya que recorre
toda la calle Preciados. La parte más espectacular está cubierta y corresponde
al restaurante-cafetería, por lo que cuesta encontrar una silla vacía en las
mesas de mejor disposición visual.
Las
perspectivas y planos que se pueden disfrutar desde algunos de sus rincones y
esquinas son casi cinematográficas, con especial mención para esa “vista de
pájaro” que comprende desde la Plaza de Callao hasta la Plaza de España. Desde
allí se observa, por ejemplo, el histórico cine de verano del Callao, situado
en su terraza y que aún conserva parte de su pantalla de exhibición. “Un
clásico moderno”, que diría más de uno, o “una parte de la historia propia que
merece ser reivindicada”, decimos nosotros.
Las
cristaleras son generosas y van girando conforme el edificio gana terreno hacia
Preciados. Justo cuando comienza la calle -muchos metros abajo-, es donde
Gourmet Experience se convierte en terraza descubierta. Un largo pasillo de
mesas y suelo de madera sirve para situar cada uno de los edificios
emblemáticos del centro de Madrid, cuyas cúpulas y tejados se observan desde
este imponente séptimo piso.
Todos
los perfiles del paisaje urbano están perfectamente identificados mediante unos
paneles informativos continuos, rotulados en los propios cristales y siempre a
la altura de los ojos. Al tratarse de un negocio de hostelería que lo que
quiere es facturar consumiciones, resulta casi inevitable optar por sentarse a
tomar algo en alguna de sus mesas.
No
hacerlo equivale a tener que mirar por encima del hombro de quienes ya son
comensales, siempre en busca de esos datos que nos permitan identificar tal o
cual edificio o iglesia. Es el único problema de este tipo de reclamos
comerciales, que como es lógico dan prioridad al cliente que consume frente al
siempre irritante visitante “de gasto cero”.
Por
lo demás, la Gourmet Experience se convirtió para nosotros en todo un ejercicio
de localización de exteriores para futuras películas o series de televisión. El
Corte Inglés cuida mucho su proyección en medios de difusión masiva y es
difícil ver sus interiores en una producción de ficción. Pero ante semejante
despliegue de altura y panorámica uno se siente 'king of the world' y lo que
tiene es ganas de filmar una escena de sofisticada comedia romántica en tan
señero e irrepetible lugar.
Los
días despejados le dan a uno por sentirse más madrileño y orgulloso que nunca.
Con tanta y tan justificada euforia, hasta nos olvidamos del vértigo físico que
produce mirar en picado...