Burrolandia - Tres Cantos

|

Acuérdate de llevar algo de comida si lo niños se animan a estirar la mano y dar de comer a los burros ellos solitos. Bastará algo de para pan duro, zanahorias, verduras o pienso de avena o cebada (aunque de esto poco vamos a encontrar en casa,¿verdad?).

Las cuadras están situadas en la parte más alta de la pequeña hacienda, en cuyo centro se levanta una casa rústica de lo más curiosa. Toda la cultura rural habida y por haber está colgada de sus paredes, donde hay sitio para los aperos de labranza y enseres agrícolas más comunes. Otros muchos jamás los habíamos visto y resultan difíciles de identificar, pero en su conjunto forman un auténtico museo etnológico al aire libre.



Burros de características muydistintas comparten el espacio
Una vuelta en carro anima
la jornada de puertas abiertas

Cada tres meses Amiburro organiza un rastrillo para obtener fondos y celebrar un encuentro especial con sus voluntarios y aquellas personas que quieren apoyar su labor de una forma más concreta. Otras actividades paralelas son sus rutas por los alrededores. Los niños pueden apadrinar a un burro y seguir así sus andanzas de por vida.

Recomendamos aparcar a la entrada del frontón cercano, ya que más adelante apenas hay espacio para que los coches giren y maniobren con algo de comodidad.


En cualquier rincón surge
una decoración rústica y rural


FIESTAS DE CUMPLEAÑOS

Reservas: 639 - 96 27 28 * 630 - 05 84 28, o directamente en la sede de la Asociación en Tres Cantos.

Las fiestas infantiles se pueden celebrar cualquier día de la semana, aunque la Asociación recomienda los domingos para que el evento pueda alcanzar las tres horas, que es el tiempo máximo que se contempla. Al tratarse de una instalación al aire libre, es muy recomendable tratar de elegir una fecha propicia para el buen tiempo. Hay que efectuar una reserva previa con al menos 10 días de antelación para confirmar la disponibilidad del centro.

Burrolandia ofrece a los invitados una merienda con mesa y mantel en una zona delimitada, aunque todo lo relativo a la comida y bebida deben llevarla los anfitriones. Hay nevera, microondas y placa de gas a disposición de los adultos responsables del grupo.


Tras el convite llega el momento de pasear en un carro tirado por un burro a los niños con edades comprendidas entre los dos y nueve años. Los mayores pueden dar un paseo al burro tirando con cuidado de su ramal o bien participar en algunas de las actividades que pueden desarrollarse en la pradera de Burrolandia: carreras de sacos, el juego del pañuelo o incluso un partido de fútbol aprovechando la existencia de dos porterías de madera con un área de falso césped para que el portero pueda tirarse sin miedo.

 

©2009 Madrid Infantil | Template Blue by TNB