A partir de los seis o siete años comienza la
llamada "crisis de las bolitas", esto es, que los niños y niñas
comienzan a cansarse de lanzarse en tobogán hacia una piscina de bolas. Cada
vez son más las alternativas que toman el relevo en lo que a celebración de
cumpleaños se refiere.
La variedad de posibilidades es enorme, ya que
negocios paralelos como el de las boleras, los karts o las peluquerías (¡!) se
han abierto a la golosa tarta de la celebración de eventos infantiles. Valga de
momento un adelanto para lo que promete ser una sección de lo más ecléctica y
diversa.