Plaza
Vaqueros - Avenida del Alcalde Sainz de Baranda, a la altura de número 107.
El
"Pirulí" asoma curiosoa la espalda del búlder
Los
montañeros abrennueva vía en pleno Madrid
Tardaron
años en conseguirlo, pero los grupos de montañeros vinculados al Centro Social
Seco terminaron convenciendo a la Junta de Retiro. El Rocódromo del Parque de
Roma se inauguró en enero de 2007 y desde entonces se ha convertido en una cita
ineludible para quienes desean practicar la escalada en una simulación casi
perfecta. Se encuentra situado en la Plaza Vaqueros, que es un pequeño parque
situado entre la Avenida Alcalde Sainz de Baranda -que cruza la M-30 en
dirección a La Elipa-, la calle O'Donnell a la altura del "Pirulí" y
la calle Juan Esplandiú.
La
altura de la instalación alcanza los doce metros y se completa con una zona de
búlder -la sección de una montaña, para los no iniciados- que permite realizar
travesías de hasta 20 metros de recorrido sin pasar por el mismo punto. Cuenta
con 2.400 presas o apoyos para la escalada y una superficie útil de 300 metros
cuadrados. Su estructura es metálica y sobre ella se ha proyectado una capa de
hormigón que lo asemeja a una cota ideal de una Pedriza cualquiera. El aspecto
del peñasco es muy realista, con grietas, salientes, zonas verticales, techos y
desplomes. No es una roca natural, pero casi. El suelo que lo rodea es de
caucho, muy similar al que se utiliza en los parques infantiles.
No se
trata de una instalación infantil o susceptible de ser utilizada por niños,
pero garantiza un espectáculo físico de lo más entretenido, gratuito y en
primera línea. El mundo del montañismo tiene sus propios códigos y hasta una
estética que lo hace inconfundible de otras prácticas deportivas.
Los
escaladores utilizan sus manos para las vías de ascenso o los recorridos
horizontales menos complicados, sin perder de vista las cuerdas, arneses y
demás para subir a coronar el pináculo. Los bancos habituales de los parques
rodean este falso risco; además, muy cerca hay columpios y toboganes para que
los chicos se entretengan un rato cuando ya hayan asumido la novedad y pidan
nuevos incentivos para el juego.
El
Parque de Roma está tan próximo que merece la pena acercarse a disfrutar de una
de las áreas verdes más desconocidas para los madrileños. Sus características y
curiosidades merecen una reseña independiente, que en este caso forma parte de
la sección “Parques de barrio” (distrito Retiro).